¿Quién decide qué cuenta como conocimiento? Sobre género, ciencia y la importancia de la diversidad en la producción del saber
Desde hace poco, las universidades públicas españolas están obligadas a garantizar que los tribunales que evalúan trabajos de fin de grado, máster o tesis doctorales tengan una composición equilibrada entre hombres y mujeres. Lo mismo ocurre con las comisiones que deciden qué proyectos de investigación reciben financiación. A primera vista, esto puede parecer una medida puramente formal. Al fin y al cabo, ¿no debería dar igual quién forme parte de un tribunal si las decisiones se toman de manera objetiva? ¿No podría un tribunal compuesto solo por hombres evaluar igual que uno compuesto solo por mujeres? Sin embargo, estas preguntas parten de una idea que no siempre se cumple en la práctica: que el conocimiento es completamente neutral y que las personas que lo producen o evalúan no influyen en él. En esta entrada voy a explicar por qué esto no es así. Para entender por qué, conviene empezar con un ejemplo. Durante mucho tiempo, la medicina ha estudiado las enfermedades car...